La formación a distancia gana peso entre las empresas

El crecimiento de los ingresos se vio favorecido por la positiva coyuntura económica, que permitió que la inversión empresarial mantuviera la tendencia ascendente, y en particular la destinada a formación para empleados.
Por tipo de operador, las consultoras y empresas especializadas en formación facturaron 1.760 millones de euros, aumentando un 2,3% respecto al ejercicio anterior y reuniendo el 90,3% del valor total del mercado. Las escuelas de negocios y universidades contabilizaron un crecimiento del 2,7%, lo que supuso alcanzar la cifra de 190 millones. Su participación sobre el negocio total ha aumentado en los últimos años hasta representar el 9,7%, medio punto porcentual más que en 2016.
 
Por modalidades de impartición, la formación no presencial continuó ganando peso en el sector, llegando a generar en 2019 la cuarta parte de los ingresos totales. Al considerar también la formación semipresencial este porcentaje se situó en el 38%. No obstante, la formación presencial sigue acaparando la mayor parte del negocio, representando el 62% restante.
Para el cierre de 2020 se espera un descenso relevante de la facturación sectorial como consecuencia de la crisis del coronavirus (COVID-19), que ha provocado la paralización temporal de la formación presencial y un significativo deterioro de la demanda, que previsiblemente se prolongará en la segunda parte del año. En este marco, la contratación de programas a distancia continuará registrando un fuerte impulso.
 
El número de compañías con actividad en el sector de formación para empresas se situó en torno a 2.650. La estructura empresarial presenta una fuerte atomización, de manera que los cinco primeros operadores reunieron en 2019 solo el 5,4% del valor total del mercado, participación que situó en el 7,4% al considerar a los diez primeros.