La calidad de la formación según sus protagonistas

Mantener la calidad en las distintas iniciativas es un reto constante del sistema de formación para el empleo. Con este objetivo se promueven tanto las evaluaciones de eficacia y eficiencia de las convocatorias de formación publicadas, como las evaluaciones de elementos del proceso formativo (como los formadores o centros), y también se realizan los informes de evaluación de la calidad de las acciones formativas a partir del análisis de las respuestas recogidas en los cuestionarios de satisfacción que cumplimentan los participantes al terminar la formación.

Recientemente se han publicado, en la web de Fundae, los informes de resultados de la evaluación de la calidad de las acciones programadas por las empresas en el ejercicio 2015 y de los programas específicos dirigidos a jóvenes menores de 30 años y jóvenes inscritos en el programa nacional de garantía juvenil en las convocatorias publicadas en agosto de 2015[1], cuyos principales resultados se van a presentar a continuación.

En los siguientes gráficos se representan de forma conjunta los resultados de estas  tres convocatorias,  reflejando las puntuaciones medias de cada pregunta del cuestionario y el porcentaje de satisfacción para cada una, medido como el porcentaje de participantes que declaran estar “totalmente satisfechos” con cada aspecto valorado.

Como primer dato relevante hay que señalar que la puntuación correspondiente a la satisfacción general con el curso obtiene, en las tres convocatorias de formación, una puntuación media superior a 3,5 en una escala de 4 puntos. Esto significa que los participantes en las diferentes acciones formativas consideran que la formación realizada reúne unos requisitos de calidad elevados.

Asimismo, se puede observar que también hay una alta satisfacción con los conocimientos de los formadores y los tutores; los participantes en las convocatorias para jóvenes son los que otorgan mayores puntuaciones a los tutores, así como a los materiales empleados en teleformación. En la formación programada por las empresas las puntuaciones más altas las reciben los formadores. Estos resultados parecen confirmar la idea de que la formación a través de las nuevas tecnologías es bien aceptada y valorada por los participantes más jóvenes, por lo que sería necesario  potenciar los medios y facilitar las condiciones para convertirla en una metodología de calidad.

Por contra, las puntuaciones más bajas recaen, por un lado, en la adecuación de la duración de las acciones formativas y, por otro, en las expectativas de los participantes en relación a dos aspectos concretos: la posibilidad de cambiar de puesto de trabajo y la posibilidad de incorporase a un empleo.

La duración de las acciones es un tema directamente relacionado con los contenidos, la combinación de teoría y práctica y los horarios; todos ellos son aspectos que se deben interrelacionar y orientar a cubrir las necesidades de los participantes, ajustando la duración a los procesos de aprendizaje de los alumnos para alcanzar los objetivos formativos propuestos.

En cuanto a las expectativas que tienen los participantes de incorporación al mercado de trabajo o posibilidad de cambiar de puesto, entra en juego la coyuntura laboral, con múltiples factores externos a la formación que condicionan la posibilidad de un trabajador de cambiar su situación laboral. En cualquier caso, y desde el afán de integrar la formación como elemento de entrada y mejora en el empleo, habría que intensificar los esfuerzos para que la formación se adecúe cada vez más a los requerimientos de cualificación del mercado de trabajo.

Finalmente, comprobamos que tanto en los programas específicos para jóvenes como en las acciones formativas que desarrollan las empresas se dibujan unas líneas de tendencia similares, con las peculiaridades propias de cada iniciativa, con puntuaciones medias que superan los tres puntos en todos los aspectos valorados. Estos resultados confirman la existencia de una formación de calidad pero ofrecen, al mismo tiempo, un margen de mejora continua en todos los aspectos valorados -especialmente en aquellos con valoraciones algo más bajas – para satisfacer plenamente las demandas de los protagonistas de la formación: los participantes.


[1] La disponibilidad de los datos de los cuestionarios corresponde a 2017, una vez finalizada la ejecución de las iniciativas de formación.

https://blog.fundae.es/2018/06/15/calidad-formacion-segun-sus-protagonistas/